1) ¿Qué satisfacciones pueden obtener nuestros
alumnos de su comportamiento? ¿Qué satisfacciones desean realmente nuestros
alumnos? ¿Cuáles deseamos nosotros como profesores? ¿Existe un punto de
encuentro entre ambas?
Los alumnos adquieren satisfacción a través de sus comportamientos,
por ejemplo a través de estudiar y como resultado aprobar las asignaturas que
se convierte en una satisfacción. Otro ejemplo puede ser el comportamiento
adecuado en clase que generará una relación cordial entre alumnos-profesores y
producirá satisfacción tanto en los alumnos como en el profesor. La mayoría de
los alumnos buscan ante todo los resultados académicos positivos, aunque hay
veces que, por necesidades externas, buscan vínculos adecuados en sus compañeros
y profesores.
Sin embargo, no podemos saber exactamente qué estímulos generarán los
comportamientos que evocarán a su vez satisfacción, ya que cada individuo es
diferente y tiene unos intereses diferentes.
Para los profesionales, una satisfacción se dará cuando sus alumnos
progresen de forma adecuada no sólo a nivel académico, sino a nivel personal,
social, etc. pero por otra parte, hay que recordar que cada persona es
diferente y lo que puede ser satisfactorio para un profesional, no tiene porqué
serlo para otro.
2) ¿Qué
factores pueden influir negativamente en nuestros alumnos para subir en la
pirámide de necesidades? ¿Y qué factores lo favorecerían?
Hay factores que impiden subir en la pirámide, por ejemplo, las
familias desestructuradas a veces no generan las necesidades básicas por
ejemplo de alimentación, lo que impedirá subir a las necesidades de seguridad.
Otro ejemplo puede ser niños y niñas maltratados o que sufren bullying y que no
satisfacen sus necesidades de seguridad y por tanto no pueden acceder a las
sociales. Las necesidades sociales son una de las más importantes de
cubrir en los adolescentes, ya que suelen mantener relaciones fuertes con su
grupo de iguales, lo que significa mucho para su desarrollo.
Los factores que favorecerán la subida en la pirámide, puede ser una
higiene correcta, una buena alimentación y deporte, unas relaciones saludables
que no lleven a violencia, etc.
3) ¿Cuáles son los
factores higiénicos dentro de nuestro Centro Educativo?¿Qué tiempo se le dedica
a los diferentes tipos de factores?¿Qué conclusiones se pueden extraer para el
ámbito educativo? ¿Qué sería más adecuado hacer?
Algunos ejemplos de factores
higiénicos de nuestro Centro Educativo pueden ser el entorno familiar de cada
alumno, las condiciones físicas del aula, políticas administrativas educativas
de la universidad, las relaciones interpersonales entre los alumnos y
relaciones de alumnos con profesores, etc.
No suele utilizarse nada de
tiempo para este tipo de factores, ya que en nuestro Centro, lo importante no
son aspectos ajenos a las materias ni concretos de cada alumno. Sin embargo,
las condiciones del aula son cada vez más estudiadas y se intenta adaptar a los
alumnos, así como las políticas administrativas.
Esta teoría está más
relacionada con los trabajadores que con los alumnos, pero puede entenderse que
los alumnos estarán más motivados si prestamos atención a aspectos como el reconocimiento,
el crecimiento académico, o la responsabilidad, que a aspectos como las
relaciones personales.
Sin embargo, en el ámbito
escolar, creo que sería conveniente un acuerdo entre ambos tipos de factores,
ya que por ejemplo, las relaciones en el hogar puede ser un factor crucial en
un alumno, y al modificar éstas, mejoraría su rendimiento, siendo importantes
tanto unos factores (higiénicos) como otros (motivacionales).
4) ¿Qué
implicaciones podemos derivar de estos cuatro principios o etapas para nuestro
trabajo en nuestro Centro o en clase?
Estos cuatro principios sugieren que es posible desarrollar la
realización de los alumnos. Por ello es necesario utilizar estos criterios en
nuestro Centro educativo, de manera que los alumnos adquieran esa realización
personal.
El primer principio, “esforzar por recibir la retroalimentación
necesaria”, asegura que se produzca un reforzamiento (y con ello un aumento de
la probabilidad de la respuesta). El segundo, “buscar modelos”, conlleva seguir
un patrón adecuado. La tercera etapa sería “modificar la imagen personal”,
creando la posibilidad de modificar la forma de verse a sí mismo para mejorar
en el futuro. La última etapa sería “controlar las fantasías” para verse a sí
mismo de forma positiva.
5) ¿Los
alumnos se plantean objetivos educativos?¿Los objetivos deberían ser
individualizados o de grupo? ¿Facilitaría el grupo la formulación de objetivos
individuales?¿Qué ideas o recursos podríamos plantear para que los alumnos se
planteen objetivos "realistas" en un determinado plazo?
Los alumnos suelen plantearse
objetivos, como por ejemplo aprobar las asignaturas. La mayoría de los
objetivos son individualizados, ya que, la realización de un examen por ejemplo
es individual, y son pocos los objetivos que se marcan en grupo, como por
ejemplo los trabajos en grupo. El grupo es un medio para facilitar la
formulación de objetivos individuales, y una forma puede ser que, debido a la obtención
de la meta grupal, la motivación del alumno aumenta, y puede marcarse
actividades individuales.
Para que los alumnos sean
conscientes de sus metas alcanzables individuales, es necesario que hagan un
análisis de sus posibilidades, que se conozcan y que miren su trayectoria
académica, y sus preferencias para marcar por ejemplo, si hacer una carrera o
tomar el camino de un grado medio.
6) ¿Estamos
obteniendo iguales resultados y recompensas o estamos obteniendo menos que los
demás? ¿Están obteniendo los demás iguales resultados o recompensas que yo,
aunque su desempeño es inferior al mío o nuestro desempeño es igual?
En general, si el esfuerzo de
dos personas es el mismo, por ejemplo a la hora de estudiar un examen, lo más
probable es que las notas de ambas se acerquen. Sin embargo, intervienen
múltiples factores en los resultados que tenemos, y pueden influirnos aspectos
físicos, de fatiga, etc. En la Universidad hay mucha igualdad entre las
relaciones de alumnos y profesores, y por tanto las recompensas que suelen dar
los profesores a los alumnos, no suelen ser diferentes. A veces, nos
esforzamos para conseguir algo pero vemos que el esfuerzo no ha sido suficiente
porque los resultados no se adecuan al trabajo invertido. Aquí puede que veamos
que los demás obtienen mejores resultados con menor esfuerzo. En estos casos,
quizá la solución no es aumentar el esfuerzo, sino cambiar la metodología.
7) Comentario
de experiencias en este sentido.¿Es posible la equidad?¿Qué medidas podríamos
tomar en nuestras aulas para que la equidad fuese mayor?Nuestra forma de
evaluar ¿favorece o entorpece la equidad?
La mayoría de nosotros ha
sido testigo de desigualdades en el aula. En mi caso, algunos/as profesores/as
trataba de forma privilegiada a algunos alumnos, que además no necesitaban
atención especializada, sino que sus resultados académicos eran altos. Ello hacía
que el esfuerzo realizado por mi parte fuera decayendo al ver que por menos
esfuerzo, se premiaba a otras personas.
Es difícil no tener
preferencias en el aula, pero debería formar a los futuros profesores para
eliminar esta concepción, ya que influye de manera decisiva en los alumnos. La
forma de evaluar que suelen utilizarse no favorece la equidad en muchos casos,
ya que a veces se tratan de resultados subjetivos, o de capacidades que los
profesores otorgan a los alumnos.
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